LUMA presentó ayer ante el Negociado de Energía de Puerto Rico (NEPR) un reporte trimestral de métricas que confirma que la falta de acceso a los fondos suficientes para mantener reservas y flujo de caja saludable para la operación y mantenimiento del sistema de transmisión y distribución (T&D) continúa impactando negativamente la confiabilidad del servicio eléctrico. Según los datos suministrados por el operador del sistema, estas limitaciones han reducido la capacidad para ejecutar mantenimiento planificado y trabajos preventivos esenciales, necesarios para atender el deterioro continuo de equipos e infraestructura y reducir las interrupciones que experimentan los clientes.
Como resultado de estas limitaciones, una parte significativa de los esfuerzos operacionales se ha tenido que redirigir para atender fallas y condiciones críticas provocadas por el deterioro continuo de equipos obsoletos, lo que afecta la estabilidad del sistema y el servicio que reciben los clientes. Este escenario se reflejó en un aumento del 16.2% en el Índice de Duración Promedio de Interrupciones (SAIDI, por sus siglas en inglés) y del 3.3% en el Índice de Frecuencia Promedio de Interrupciones (SAIFI, por sus siglas en inglés) durante el segundo trimestre del año fiscal en curso.
Según oficiales de LUMA, los esfuerzos de estabilización del sistema han continuado enfocados en mejoras a subestaciones y reparaciones a líneas de transmisión, muchas de estas fuera de servicio desde el paso del huracán María en 2017, con el fin de reducir riesgos mayores y evitar interrupciones a gran escala.
Avances logrados a pesar de las limitaciones
Aun en un entorno de restricciones financieras, LUMA ha logrado avanzar trabajos críticos para fortalecer la estabilidad del sistema eléctrico, incluyendo:
- Mantenimiento a un transformador esencial en la subestación de Manatí, en operación por cerca de 50 años y que beneficia a más de 100,000 clientes.
- Instalación del nuevo transformador en la subestación Sabana Llana, una mejora que beneficia a más de 700,000 clientes en toda la isla.
- Reconstrucción y energización de tres líneas de transmisión que estuvieron fuera de servicio desde el huracán María, aportando redundancia al sistema y beneficiando a más de 60,000 clientes en distintas regiones.
- Reemplazamos a 8,600 postes de distribución y componentes de 872 estructuras de transmisión como parte de los esfuerzos para mantener la estabilidad del sistema.
“Estos números representan experiencias reales de miles de clientes en toda la isla. Durante la primera mitad del año fiscal en curso hemos priorizado trabajos críticos para proteger la estabilidad del sistema y reducir riesgos mayores, mientras continuamos abogando por los recursos necesarios para ofrecer el servicio confiable que Puerto Rico merece”, expresó Alejandro Figueroa, principal ejecutivo de Regulatorio de LUMA. “Nuestro enfoque ha sido maximizar los limitados recursos financieros para completar mejoras a nivel de transmisión y subestaciones que estabilizan el sistema eléctrico y reducen el riesgo de interrupciones a gran escala como las que se registraron en el pasado”, añadió Figueroa, quien también expresó preocupación por el déficit de más de $400 millones en la cuenta de emergencias, el cual continúa en aumento.
Necesario el depósito de los fondos operacionales a tiempo y de forma consistente
Por su parte, la vicepresidenta de Fondos Federales de LUMA, ingeniera Doriel Pagán, destacó que “no invertir adecuadamente en el sistema en este momento podría resultar en costos significativamente mayores a futuro, debido al acelerado deterioro de la infraestructura eléctrica”. Pagán añadió que, aun en un entorno de limitaciones financieras, el acceso a fondos federales ha permitido a LUMA mantener el enfoque en el cumplimiento de compromisos clave, logrando avanzar en la aprobación de 45 proyectos en los últimos seis meses. Actualmente, LUMA cuenta con un total de 233 proyectos obligados y 204 proyectos en fase de construcción, incluyendo iniciativas críticas de transmisión que fortalecen la estabilidad del sistema y mejoran la continuidad del servicio para miles de clientes en distintas regiones de la isla.
La ingeniera reiteró que contar con fondos oportunos y predecibles de todas las fuentes disponibles es clave para sostener la planificación operativa del sistema y ejecutar intervenciones preventivas de forma ordenada, evitando que condiciones existentes se conviertan en interrupciones mayores para las comunidades.
















