PUERTO RICO POSTS

Presidente de CODEPOLA: Una apelación judicial en el caso el enfermero no cambiaría el dictamen de inocencia

Escuchar noticia

Contrario a los que entienden que una apelación en el caso del enfermero Eduardo Meléndez Velázquez podría cambiar el resultado, el presidente de la Corporación para la Defensa del Poseedor de Licencia de Armas de Puerto Rico (CODEPOLA), Ariel Torres Meléndez, se reafirmó en que la decisión del juez Ángel Llavona Folguera fue la correcta, por entender que estuvieron presentes todos los elementos que constituyen una legítima defensa.

Afirmó que lo ocurrido durante el juicio en cuanto a las contradicciones de los testimonios, el video que inexplicablemente desapareció y otras situaciones que la fiscalía no pudo esclarecer, hubiesen provocado el mismo resultado: absolución por la muerte del biólogo Roberto Viqueira Ríos, en medio de una disputa vecinal.

“Si no era por legítima defensa, comoquiera saldría absuelto el enfermero porque el debido proceso de ley no se siguió en este caso. Por ejemplo, un agente del orden público bajo declaración jurada cometió perjurio y lo admitió en corte. Mintió. También hubo contradicciones en el testimonio de la esposa del biólogo. Por ende, cuando un juez tiene duda razonable sobre el testimonio de una persona, no hay forma de que la determinación fuese otra”, indicó Torres Meléndez.

“Desde el primer día de este caso, manifesté públicamente que el enfermero saldría absuelto porque era un caso de legítima defensa. Muchos me dijeron que me estaba jugando la credibilidad y siempre contestaba que cualquier muerte es lamentable, pero la verdad era una sola. Fuera del sentimentalismo y la cobertura mediática, mi opinión se basaba en el conocimiento sobre la legítima defensa, el derecho que tienen los ciudadanos de portar un arma de fuego, la Ley 168-2019 y la Doctrina del Castillo”, declaró el presidente de CODEPOLA.

Durante el juicio en el Tribunal de Ponce, el juez Ángel Llavona explicó “más allá de cualquier duda razonable”, que en la Ley de Armas de Puerto Rico está tipificado en el área de armas blancas, “cuáles son y que, si las mismas se utilizaran para la comisión de un delito o hacerle daño a una persona, se convertía en un delito grave. Precisamente, este incidente inició con el biólogo tirando piedras al vecino y también fue el primero que apuntó y disparó el arma de fuego contra su vecino”.

También explicó que nadie puede tomar la justicia en sus manos y que si el occiso confrontaba problemas con un vecino, debió acudir a la Policía de Puerto Rico y que en su día, se hubiese visto el caso en los tribunales para encontrar soluciones, evitando una fatalidad como la ocurrida el 15 de julio de 2025.

“El biólogo tomó la justicia en sus manos. En los videos que pasaron como prueba en este caso quedó establecido que no sólo utilizó piedras para agredir al enfermero, sino también que cuando el enfermero sale y él lo ve, sin que su vida estuviera en peligro inminente de muerte, le hizo tres disparos al enfermero, los cuales falló y le dio la oportunidad a defenderse”, describió el presidente de CODEPOLA.

Torres Meléndez considera que el abogado de defensa, Adam Rivera Ramos “hizo un trabajo impecable” y el juez Llavona Folguera no escatimó en escudriñar, indagar todos los por qué en este caso. Fue implacable a la hora de preguntar el mínimo detalle. Hizo su trabajo”.

Opinó que, de haberse producido una decisión adversa, contraria a derecho, “hubiese sido nefasto para todas las personas que legítimamente creemos en nuestro derecho fundamental de carácter individual”. Cuestionó que, si la determinación judicial hubiese sido en contra del enfermero, “entonces ¿para qué queremos la Doctrina del Castillo y la Ley de Armas?”.

Torres Meléndez aseguró que “decisiones judiciales como esta nos dejan saber que usted puede defenderse porque la Doctrina del Castillo está ahí para apoyarnos a nosotros, siempre y cuando estén presentes los elementos de intención (que el posible agresor verbalice su intención de grave daño corporal o la muerte, o actúe hacia ello), capacidad (que tenga la fuerza física o el medio para causar grave daño corporal o la muerte) y posibilidad (que nadie le impide que haga sus acciones). En este caso, el biólogo dijo que eso se iba a acabar esta noche, lanzó piedras, hizo los primeros disparos y nadie le impidió que actuara”.

El presidente de CODEPOLA concluyó que “esta determinación del juez nos debe dar a todos los puertorriqueños la tranquilidad y seguridad de que tenemos una Ley de Armas correctamente establecida y un Código Penal enmendado, donde se integró la Doctrina del Castillo, que fue especialmente la que reinó en este caso”.

Espera que la Policía de Puerto Rico sea diligente y de forma inmediata le entregue su licencia de armas y sus armas de fuego, ya que la vida de Eduardo Meléndez está en riesgo y salió absuelto.

Facebook
X | Twitter
Pinterest
LinkedIn
WhatsApp

Mantente bien informado en Puertoricoposts.com

Descarga nuestra aplicación móvil, disponible en el App Store y Google Play.

Otras Notas

EDICIÓN IMPRESA

DESCARGA NUESTRA APP

SÍGUENOS

MÁS POPULARES

ENCUESTA

¿Apoyas enmendar la ley para permitir un descanso digno junto a nuestras mascotas, honrando el vínculo de lealtad, alegría y amor incondicional que nos brindaron durante toda su vida?