Ante la información publicada sobre la posibilidad de que estudiantes puedan quedarse sin transporte escolar y sin servicio de comedor, el representante del Distrito 20, Emilio Carlo Acosta, hizo un llamado urgente al Departamento de Educación (DE) para que atienda esta situación de manera inmediata y garantice que ningún estudiante sea afectado.
“Con los estudiantes no se juega, el transporte escolar y la alimentación no son lujos ni privilegios; son servicios esenciales para garantizar que nuestros niños y jóvenes puedan llegar a la escuela, permanecer en ella y recibir una educación en condiciones dignas”, indicó, Carlo Acosta.
El Representante señaló que comprende que puedan existir controversias entre porteadores, contratistas y las agencias correspondientes, pero enfatizó que los estudiantes y sus familias no pueden convertirse en los perjudicados de esas diferencias.“Si existen problemas de contratación, pagos, rutas, servicios o cualquier otro asunto administrativo, que se resuelvan donde corresponde, pero mientras eso ocurre, nuestros estudiantes tienen que seguir llegando a sus escuelas y recibiendo sus alimentos”, señaló.
Carlo Acosta sostuvo que, particularmente en comunidades donde muchas familias dependen del transporte escolar y del programa de alimentación, cualquier interrupción puede representar una dificultad adicional para padres y madres que trabajan y no cuentan con alternativas.
Por esta razón, el Representante hizo un llamado al Secretario de Educación y a todos los funcionarios responsables para que establezcan un plan de contingencia inmediato, de manera que ningún estudiante quede sin transportación o alimentación.“No estoy buscando culpables, lo que buscamos es solucionar. Mi posición es clara, primero están nuestros estudiantes y después resolvemos cualquier diferencia administrativa o contractual que exista”, manifestó.
Finalmente, Carlo Acosta afirmó que permanecerá atento a la situación y que, como Representante del Distrito 20, está disponible para colaborar en la búsqueda de soluciones que protejan el bienestar de los estudiantes y sus familias.“Nuestros niños no tienen culpa de los problemas de los adultos. Ellos tienen derecho a estudiar, a llegar seguros a sus escuelas y a recibir sus alimentos. Ese derecho tenemos que garantizarlo”, concluyó














