El alcalde de la ciudad capital, Miguel A. Romero Lugo, encabezó hoy la develación del mosaico “Eternos” en el estadio Hiram Bithorn, una obra artística que rinde homenaje a los peloteros puertorriqueños exaltados al Salón de la Fama del Béisbol en Cooperstown, Nueva York. La instalación forma parte del proyecto de remodelación del estadio impulsado por el Municipio de San Juan y coincide con la celebración del Clásico Mundial de Béisbol 2026 en Puerto Rico.
“Este mosaico celebra la grandeza del béisbol puertorriqueño y honra a los atletas que han llevado el nombre de Puerto Rico a lo más alto del deporte mundial. Con esta obra reafirmamos que el estadio Hiram Bithorn es más que una instalación deportiva, es un símbolo de nuestra historia, nuestra identidad y el orgullo que sentimos por nuestros peloteros”, expresó Romero Lugo.
La pieza artística honra también la figura de Hiram Bithorn, primer puertorriqueño en jugar en las Grandes Ligas en 1942, cuyo legado abrió camino para generaciones de atletas boricuas. El estadio, el más grande de Puerto Rico, lleva su nombre desde 1962 y continúa siendo uno de los escenarios más emblemáticos del deporte en la isla.
El mural, titulado “Eternos”, es una composición abstracta que evoca el diamante de béisbol mediante sus líneas, la tierra, la grama y la energía del juego. La obra fue realizada en mosaico utilizando losa de cerámica rota, técnica que aporta textura, permanencia y simboliza la resiliencia que caracteriza la historia del béisbol puertorriqueño.
Durante la actividad estuvieron presentes los exjugadores de Grandes Ligas Iván “Pudge” Rodríguez, Edgar Martínez, Carlos Beltrán y Yadier Molina, quienes participaron de la develación del mosaico que honra su legado en el béisbol. Roberto Alomar no pudo asistir a la ceremonia, pero estuvo representado por un familiar, mientras que familiares de Roberto Clemente Walker y Orlando “Peruchín” Cepeda también participaron del acto en honor a estas figuras históricas del deporte puertorriqueño.
Asimismo, el Municipio reconoció el talento del artista Roberto Biaggi Irizarry y su equipo de trabajo por capturar en esta obra la grandeza, disciplina y legado del béisbol puertorriqueño.
“Este mural no es solo una expresión artística. Es memoria colectiva, es identidad y es una inspiración para las nuevas generaciones que sueñan con representar a Puerto Rico en el diamante. Con iniciativas como esta seguimos fortaleciendo el vínculo entre el deporte, la cultura y nuestra ciudad capital”, expresó Romero Lugo.
La creación del mural coincide con la celebración del Clásico Mundial de Béisbol en Puerto Rico, un evento que vuelve a colocar a la isla en el centro del escenario internacional del deporte y reafirma el rol de San Juan como sede de grandes eventos deportivos.















