Los puertorriqueños expresan un profundo escepticismo hacia los funcionarios electos y una percepción generalizada de que su gobierno tiene una autoridad limitada para tomar decisiones de manera independiente del gobierno federal de Estados Unidos, según un nuevo estudio del Laboratorio Puertorriqueño de Opinión Pública (LabPOP).
LabPOP es una iniciativa de investigación colaborativa en la que participan la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras (UPRRP) y la Universidad de Michigan. Su primera encuesta de panel documenta una desconexión sustancial entre los residentes de Puerto Rico y sus instituciones políticas.
La mitad de las 1,266 personas encuestadas durante la fase inicial del estudio, realizada entre abril y noviembre de 2025, cree que la mayoría o la totalidad de los funcionarios electos de Puerto Rico son corruptos. Además, el 63 % está en desacuerdo con que el gobierno atienda sus necesidades, y el 71 % afirma que sus voces no son escuchadas en las decisiones gubernamentales. Solo el 13 % aprueba la gestión de la gobernadora Jenniffer González Colón, mientras que el 63 % la desaprueba, según el estudio.
“En conjunto, estos resultados revelan algo más que insatisfacción con líderes políticos específicos”, afirmó Mayra Vélez Serrano, coinvestigadora principal de LabPOP y profesora de Ciencia Política en la UPRRP. “Apuntan a una crisis más amplia de representación política: muchos puertorriqueños no creen que su gobierno les responda ni que tenga autoridad suficiente para atender sus necesidades”, dijo.
Las percepciones de una autoridad gubernamental limitada también están generalizadas. El 72 % afirma que el gobierno de Puerto Rico tiene poco o ningún poder para tomar decisiones independientes sin la intervención del gobierno federal de Estados Unidos, y el 68 % considera que la Junta de Supervisión y Administración Financiera, designada por el gobierno federal, tiene más poder sobre las leyes locales que el gobierno electo de Puerto Rico.
“Estos hallazgos sugieren que las percepciones de una autonomía política y económica limitada están estrechamente relacionadas con la manera en que los puertorriqueños evalúan sus instituciones democráticas”, sostuvo Mara Cecilia Ostfeld, coinvestigadora principal de LabPOP y profesora asociada de investigación en el Centro de Estudios Políticos y la Escuela Ford de Política Pública de la Universidad de Michigan.
Los puertorriqueños también expresan una incertidumbre considerable sobre el estatus político de la isla. Aunque los resultados de los cuatro plebiscitos sobre el estatus celebrados desde 2012 se han citado con frecuencia como evidencia de un apoyo mayoritario a la estadidad, la encuesta apunta a un electorado más dividido: el 32 % apoya la estadidad, el 31 % se opone y el 37 %—el grupo más numeroso—ni la apoya ni se opone a ella. Para cada una de las opciones de estatus, al menos un tercio de los residentes ni la apoya ni se opone a ella.
OTROS HALLAZGOS CLAVE
Cuando se les pide seleccionar una sola opción preferida, el 35% escoge el actual arreglo territorial, el Estado Libre Asociado, mientras que el 32% escoge la estadidad y el 18% escoge la independencia.
El 42% no se identifica con ningún partido político, una proporción casi dos veces mayor que la del partido más popular. Entre quienes se identifican con un partido, solo el 18% describe ese vínculo como fuerte.
La identificación partidista no coincide plenamente con las preferencias sobre el estatus político. Por ejemplo, el 45% de quienes apoyan la independencia y el 34% de quienes apoyan la estadidad informan no tener afiliación partidista, lo que sugiere que la relación tradicional entre la preferencia de estatus y la identidad partidista podría estar debilitándose. No obstante, el 71% afirma que el estatus político de Puerto Rico sigue siendo muy o algo importante a la hora de decidir cómo votar.
“Incluso los partidos más estrechamente asociados con una postura particular sobre el estatus están lejos de monopolizar a quienes apoyan esa postura”, señaló Luis Raúl Cámara Fuertes, codirector de LabPOP y profesor de Ciencia Política en la UPRRP. “Los puertorriqueños parecen estar distanciándose de las etiquetas partidistas tradicionales, aun cuando el asunto del estatus sigue siendo importante para sus decisiones electorales”.
Los investigadores de LabPOP realizan actualmente una segunda fase de recopilación de datos con los mismos participantes del panel. El diseño de panel permitirá al equipo de investigación dar seguimiento a cómo cambian las actitudes y experiencias políticas a lo largo del tiempo.
El estudio fue realizado por los coinvestigadores principales de LabPOP Luis Raúl Cámara Fuertes y Mayra Vélez Serrano, de la Universidad de Puerto Rico–Recinto de Río Piedras, y Mara Cecilia Ostfeld, de la Universidad de Michigan. Viviana Rivera Burgos, profesora asistente en Baruch College de la Universidad de la Ciudad de Nueva York, e Ignangeli Salinas-Muñiz, estudiante doctoral en la Universidad de Michigan, también colaboraron en el estudio.
Estudio: Laboratorio de Opinión Pública de Puerto Rico 2025: Hallazgos clave sobre gobernanza, autonomía e identidad














