Quienes conviven con gatos saben que son animales llenos de particularidades. La manera en que exploran un espacio, utilizan sus sentidos, se comunican y reaccionan a los cambios de su entorno responde a características propias de su especie. Conocer esos detalles no solo permite entender mejor algunas de sus conductas más llamativas, sino también reconocer qué necesitan para sentirse seguros, activos y cómodos en el hogar.
La Dra. Karina Rosa, veterinaria interna de Royal Canin, explica que observar y comprender estas particularidades puede ayudar a los tutores a interpretar mejor el comportamiento de sus gatos y a responder de forma más adecuada a sus necesidades. Desde la función de los bigotes y la forma en que perciben aromas y sabores, hasta sus preferencias por ciertos espacios y los cambios que pueden presentarse con la edad, cada detalle aporta información valiosa sobre cómo experimentan el mundo que los rodea. A continuación, comparte seis curiosidades que ayudan a conocerlos mejor y que pueden ser útiles en su cuidado diario:
- Los bigotes no son adorno, son una herramienta de orientación: Sus bigotes son estructuras sensoriales muy sensibles que les ayudan a percibir el entorno, detectar cambios a su alrededor y evaluar espacios estrechos. No deben cortarse, ya que cumplen una función importante para su orientación y seguridad.
- Su agilidad es extraordinaria: Los gatos poseen una notable coordinación y capacidad de salto en relación con su tamaño, características vinculadas a su anatomía y a su instinto de exploración. Sin embargo, con la edad pueden aparecer cambios articulares que no siempre son evidentes. Observar variaciones en su movilidad y consultar al veterinario es clave.
- No perciben el sabor dulce como los humanos: A diferencia de las personas, los gatos no perciben el sabor dulce de la misma manera y cuentan con muchas menos papilas gustativas y seleccionan sus alimentos, en gran medida, por el aroma, la temperatura y la textura.
- Tienen un “sexto sentido” para las feromonas: Entre la nariz y el paladar poseen el órgano vomeronasal, una estructura especializada que participa en la detección de determinadas señales químicas, que les permite detectar feromonas. Esto ayuda a explicar conductas como oler con la boca entreabierta y la forma en que interpretan señales de otros gatos.
- Necesitan un entorno que respete su naturaleza: El entorno influye directamente en la forma en que un gato se siente y se comporta. Para favorecer su bienestar, es importante que cuenten con un lugar seguro —preferiblemente con opciones en altura—, recursos separados como comida, agua, caja de arena, rascadores y áreas de descanso, oportunidades para jugar y explorar, interacciones humanas positivas y un ambiente libre de olores demasiado intensos.
- A partir de los 7 años, su rutina de cuidados debe ajustarse: Los gatos suelen ser discretos al mostrar cambios físicos o de comportamiento. Aunque parezcan saludables, algunas variaciones relacionadas con la edad pueden pasar inadvertidas. Los chequeos veterinarios periódicos y una nutrición adaptada a su etapa de vida ayudan a identificar necesidades a tiempo.
Entender estas particularidades permite mirar a los gatos más allá de sus conductas más curiosas. Observar cómo se mueven, se comunican, descansan, juegan y responden a su entorno puede ofrecer pistas importantes sobre su bienestar. Respetar su naturaleza, ofrecerles un ambiente adecuado y prestar atención a cualquier cambio en sus hábitos son acciones sencillas que contribuyen a una convivencia más cercana y a un cuidado más consciente durante cada etapa de su vida.














