La Fundación Luis Muñoz Marín (FLMM) conmemoró hoy el natalicio número 128 del primer gobernador electo por los puertorriqueños Luis Muñoz Marín, con un acto celebrado en su sede en San Juan, que contó con la participación del secretario del Departamento de Desarrollo Económico y Comercio de Puerto Rico (DDEC), licenciado Sebastián Negrón Reichard, como orador principal.
Durante su mensaje, el secretario del DDEC reflexionó sobre el modelo de desarrollo económico impulsado en la década de 1950 y su relevancia ante los desafíos estructurales que enfrenta Puerto Rico en la actualidad.
“Manos a la Obra tuvo nombre y estética, pero sobre todo tuvo método. Apertura al capital y al conocimiento, inserción estratégica en el mercado estadounidense y una disposición constante a experimentar. La frase atribuida a Teodoro Moscoso — If something doesn’t work, to hell with it— no era una mera frase. Era una filosofía de gobierno.”, subrayó el secretario Negrón Reichard.
En su alocución, añadió que “yo he estado pensando en que es una filosofía que hoy necesitamos recuperar. Porque si lo bajamos a nuestra realidad, a mi rol como secretario de Desarrollo Económico y Comercio, cuando un empresario que quiere invertir en Puerto Rico tiene que esperar meses – sino años – por un permiso, cuando la burocracia se convierte en el principal obstáculo para la inversión, entonces algo no está funcionando — y hay que cambiarlo. Nuestros sistemas necesitan esa misma actitud: lo que no funciona, se transforma. Y esa es la meta de lo que estamos haciendo”.
El funcionario también destacó la importancia de su legado en el contexto histórico actual: “El legado de Muñoz Marín — más allá de un modelo político, económico y social que definió lo que sería Puerto Rico en el siglo XX — fue la precisión con que comprendió el momento histórico que le tocó vivir. Fue la confección de una inteligencia local. Fue el arte de convocar actores y voluntades”.
Por su parte, Javier Alemán, director ejecutivo de la Fundación, subrayó la vigencia del legado del líder puertorriqueño.
“Recordar a Luis Muñoz Marín no es un ejercicio de nostalgia, sino una oportunidad para examinar con seriedad las decisiones históricas que marcaron el rumbo del país. En momentos de transformación y grandes desafíos, resulta esencial rescatar aquellas experiencias en las que Puerto Rico logró articular una visión compartida de progreso, basada en la justicia social, la planificación estratégica y la responsabilidad colectiva”, expresó Alemán”.
La actividad rindió homenaje a la transformación liderada por Muñoz Marín como primer gobernador electo por el pueblo, impulsando una visión de país centrada en la justicia social, la planificación económica y la participación ciudadana. Durante la década de 1950, Puerto Rico experimentó un proceso de modernización que incluyó la industrialización, el fortalecimiento de la educación pública y la expansión de servicios esenciales, sentando las bases de una nueva etapa histórica.













