Ante la escalada de las diferencias públicas entre altos funcionarios del Gobierno, la Asociación de Industriales de Puerto Rico (AIPR) lanzó un llamado de urgencia para aislar el desarrollo económico de conflictos y proteger la reputación corporativa de la isla.
“Es nuestro deber velar que el clima de inversión no se lacere con ruidos ajenos a la productividad de las empresas. El desarrollo industrial y la confianza de los inversionistas locales y extranjeros deben permanecer protegidos y aislados de las disputas del sector público”, indicó Rafael Vélez Domínguez, presidente de la Asociación de Industriales.
La organización, cuya matrícula de aproximadamente 1,000 empresas aporta más del 62% al Producto Interno Bruto (PIB) del país, advirtió que cuestionar o desacreditar los procesos institucionales de incentivos y decretos fiscales por controversias gubernamentales lacera de forma peligrosa la confianza del sector privado y desincentiva la retención y atracción de capital.
Por su parte, la Lcda. Karen Mojica Franceschi, vicepresidenta ejecutiva de los Industriales sostuvo que, “Puerto Rico no puede darse el lujo de convertir sus herramientas de competitividad económica en escenarios de controversia. Los decretos, los incentivos y las estrategias de reshoring son pilares institucionales que pertenecen al país, como herramientas de atracción, retención y expansión de negocios. “Nuestra prioridad absoluta tiene que ser defender y proteger a las empresas que sostienen nuestra economía, así como garantizar la transparencia y la solidez de los sistemas gubernamentales que facilitan la inversión”, añadió la licenciada.
La Asociación catalogó como nefasto que se menoscabe o ponga en duda la legitimidad de transacciones y gestiones de empresas que, por tres, cuatro o más décadas, han sido el motor de la creación de empleos en la isla.
“Hemos recibido la preocupación de empresas que con sus operaciones en Puerto Rico contribuyen al principal sector que genera empleos e impacto económico para la isla. Sectores clave como las farmacéuticas, los dispositivos médicos, la tecnología y la distribución representan el motor productivo de nuestra economía, y nuestra labor de acompañamiento a estas empresas continúa inalterada, por encima de coyunturas políticas o transiciones gubernamentales”, acotó Mojica Franceschi.
Como principal defensor del ecosistema productivo de la isla por casi un siglo, la Asociación mantiene un compromiso histórico y permanente de colaboración con entidades como el DDEC, La Fortaleza e Invest Puerto Rico para fortalecer el ambiente de negocios. La AIPR enfatizó de forma categórica que estos esfuerzos institucionales, encaminados a posicionar a Puerto Rico en los mercados internacionales, no deben ser descarrilados.
Precisamente, como parte de este esfuerzo continuo por defender el desarrollo económico de Puerto Rico y trabajar en soluciones tangibles para el sector productivo, los Industriales celebran hoy, con la asistencia de unas 650 personas, la tercera edición del Supply Chain & Logistics Summit. En esta cumbre, líderes de la manufactura avanzada y la distribución global se encuentran discutiendo estrategias críticas para mitigar el alza en las tarifas de los fletes por la crisis de Medio Oriente, acelerar el cumplimiento de nuevas regulaciones aduaneras federales y viabilizar inversiones en almacenes alternos para superar los cuellos de botella en las zonas de embarque de la isla.
“La estabilidad y la certeza jurídica son los activos más valiosos que tiene un destino para atraer inversión. Exhortamos de forma categórica a que las controversias políticas y de liderazgo se dejen fuera de la mesa de desarrollo económico. Puerto Rico requiere una colaboración responsable y un frente unificado entre el sector público y privado para salvaguardar la competitividad y asegurar un futuro próspero para nuestra sociedad”, concluyó el presidente.















