El representante del Distrito 13 (Manatí, Florida, Barceloneta y Arecibo) y también presidente de la Comisión de la Región Norte, Jerry Nieves Rosario, presentó la Resolución Conjunta de la Cámara de Representantes de Puerto Rico número 385 “para ordenar al Departamento de la Vivienda (DV) del Gobierno de Puerto Rico desarrollar un ‘Proyecto Modelo de Vivienda’ para personas con el Trastorno del Espectro Autista (TEA) o con discapacidad física e intelectual, en el Municipio de Manati”.
La medida, peticionada por el alcalde del Municipio de Manatí, José A. Sánchez González, nace como respuesta a la alarmante cantidad de personas con la condición en el área norte de Puerto Rico.
“Ante esto, mediante la presente resolución conjunta, se le ordena al DV que desarrolle un proyecto modelo de casas de acogida para jóvenes que sufren el TEA o alguna disfuncionalidad física o intelectual en el Municipio de Manatí”, puntualizó la legislación.
“De conformidad con el American Community Survey, correspondiente al año 2022, 784,567 personas, en Puerto Rico, o sea el 24.6 por ciento de la población, padece de algún reto funcional. De esta cifra, solamente el 19 por ciento tiene empleo a tiempo completo. Como resultado, el 49 por ciento de estos ciudadanos vive bajo el nivel de pobreza, comparado con el 28 por ciento, a nivel de Estados Unidos, y al 41 por ciento de la población de Puerto Rico”, explicó detalladamente en declaraciones escritas.
“En Puerto Rico, uno de cada ocho niños fue identificado con TEA, en el año 2022. Uno de cada 21 niños, de cuatro años de edad, fue identificado con TEA. De otra parte, los niños de ocho años de edad tuvieron 3,2 veces más de probabilidad de ser diagnosticados con TEA, comparado con las niñas”, expuso.
Hace un año, exactamente, el Departamento de Salud (DS) hizo público un estudio que reflejó que la zona de Arecibo “representa el por ciento mayor de incidencia de TEA en todo Puerto Rico… Entre niños de ocho años de edad, la prevalencia de TEA, en Puerto Rico, es de 25.6 por ciento por cada mil. Mientras que, en la región de salud, de Arecibo, la prevalencia es de 29.8 por ciento”, puntualizó.
Al presente, según el proyecto debidamente radicado, “padres y madres puertorriqueños sufren la gran incertidumbre de desconocer quién se hará cargo del cuido de sus hijos con TEA o alguna discapacidad tras su partida terrenal. Por esta razón de peso, resulta urgente el brindarle a la mencionada comunidad las herramientas necesarias para que alcance una vida independiente y productiva, dentro de las particularidades de cada caso”.














