El secretario del Departamento de Salud, Dr. Víctor Ramos Otero, apoyó con enmiendas el Proyecto del Senado 757, que pretende incluir a la figura del “nurse practitioner” (NP) entre los profesionales de la salud con autorización para expedir recetas en la jurisdicción de Puerto Rico.
En vista pública de la Comisión de Salud, presidida por el representante Gabriel Rodríguez Aguiló, el funcionario sostuvo que dichas enmiendas tienen el propósito de “asegurar una implementación clara, segura y compatible con el ordenamiento sanitario y de seguros”.
Durante la discusión, el titular del DS indicó que esta medida podría “entrar en contradicciones con las leyes federales, por ejemplo, con los programas Advantage de Medicare, ya que es el gobierno federal quien establece el campo ocupado en torno a las reglas aplicables”, por lo que recomendó enmiendas que permitan sobrepasar una impugnación en los tribunales.
Ramos sugirió que se añada lenguaje uniforme en la definición del NP mediante la referencia expresa a la ley que regula esta profesión para “extender el reconocimiento únicamente a aquellas especialidades de práctica avanzada que la ley autorice expresamente a ordenar medicamentos, dentro de su área de especialidad y bajo los protocolos o acuerdos colaborativos correspondientes”.
Además, solicitó que se disponga expresamente en los acuerdos colaborativos el derecho del paciente a solicitar evaluación directa por un médico y que se establezca el mecanismo para obtenerla oportunamente.
El galeno afirmó que dentro del proyecto se establece que la Junta Examinadora de Enfermería deberá recibir, evaluar, aprobar, registrar y fiscalizar los acuerdos colaborativos a la vez que el DS deberá revisar reglamentos, procesos de receta electrónica, querellas y coordinación con otras juntas, por lo que solicitó identificar recursos económicos para contratar personal, ofrecer capacitación y ajustes tecnológicos no cuantificados en la medida.
También urgió, que se obtengan las recomendaciones de la Administración de Seguros de Salud (ASES), la Oficina del Comisionado de Seguros, la Junta Examinadora de Enfermería, la Junta de Farmacia, y la Junta de Licenciamiento y Disciplina Médica para conocer sus posturas en cuanto a la credencialización, responsabilidad profesional, fiscalización de acuerdos y coordinación reglamentaria.
Esta pieza atempera la “Ley de Farmacia de Puerto Rico” (Ley 247-2004), para incluir al componente de la enfermería avanzada como prescribiente autorizado tal y como se dispone la “Ley para la Regulación de la Enfermería Avanzada” (Ley 254-2015).
De conformidad con el marco regulatorio vigente, los NP están facultados para prescribir medicamentos para el tratamiento de condiciones clínicas diagnosticadas, mediante acuerdo con un médico debidamente licenciado en el escenario hospitalario, excepto medicamentos que caen bajo las categorías I y II de la “Ley de Sustancias Controladas de Puerto Rico” (Ley 4-1971).
En la actualidad, el estatuto define como prescribiente a los médicos, odontólogos, dentistas, podiatras y veterinarios.
Por su parte, la presidenta del Colegio de Profesionales de la Enfermería de Puerto Rico (CPEPR), Marisel Delgado, favoreció esta propuesta que tiene el fin “contribuir a optimizar la distribución de los recursos médicos, mejorando así la cobertura en áreas con déficit de profesionales y aumentando la capacidad de respuesta del sistema”.
La deponente explicó, que la “Ley de Farmacia de Puerto Rico” ha dejado afuera a los enfermeros avanzados, quienes poseen la preparación y certificación a nivel nacional para emitir prescripciones de medicamentos, por lo que “esta deficiencia resulta en una limitación para que las farmacias puedan aceptar y despachar medicamentos contenidos en una receta emitida por un NP lo que resulta en un disloque estatutario”.
Ello en contravención a lo permitido por la “Ley para Regular la Práctica de la Enfermería en Puerto establece entre las facultades de los NP el emitir estas órdenes bajo la supervisión de un médico.
Delgado aclaró que la medida busca “ampliar el acceso al paciente a su tratamiento de salud”, tal y como se lleva a cabo en estados como Alaska, Colorado, Connecticut y Hawaii, entre otros.
“En los estados que poseen legislación sobre el tema, uno de los mayores beneficios que se ha reportado es una mayor eficiencia y acceso en beneficio de los pacientes, mejora el flujo y atención de estos y reduce la saturación en las salas de emergencia y clínicas”, mencionó la profesional de enfermería.
De igual forma, destacó que lo propuesto por el proyecto, “no está cambiando el estado de derecho vigente, el cual ya faculta a los NP a recetar, en colaboración con el médico. Lo que la medida busca es viabilizar el uso de esa receta en beneficio del paciente”.
Como parte de sus expresiones, Delgado recordó que la situación de crisis por la fuga de médicos de la Isla ha tenido un impacto en el sistema de salud, por lo que instó la aprobación de la pieza.
A esta postura se unió, la Asociación de Hospitales, por conducto de Eduardo Fantauzzi, quien mostró el apoyo de esta organización señalando que con esta propuesta se resuelve el “desfase normativo” que existe entre las facultades que ya concede la ley, que regula la enfermería avanzada, y la legislación que regula la prescripción y dispensación de medicamentos.
“Para los hospitales es particularmente importante contar con esta figura en las salas de emergencias para atender urgencias, de manera que los médicos puedan concentrarse en manejar las verdaderas emergencias”, expresó el deponente.
Fantauzzi sostuvo que estos profesionales también brindan apoyo en las salas de operaciones bajo supervisión de los galenos, sin embargo “esa supervisión pierde eficacia si carecen de la autoridad para emitir las órdenes de medicamentos necesarias al alta. En los Estados Unidos y en el Hospital de veteranos los NP no solo representan un apoyo esencial, sino que incluso cuentan con la facultad de recetar medicamentos controlados”.
A su vez, la Dra. Carmen López Rodríguez, directora del programa doctoral de nurse practitioner” de la Escuela de Medicina San Juan Bautista, argumentó que la propuesta “tendrá el efecto de aumentar el acceso a servicios de salud a los pacientes de nuestra isla y por lo tanto mejorar la salud del pueblo de Puerto Rico”.
A preguntas del representante Rodríguez Aguiló sobre quién respondería por un suceso de negligencia profesional, la también presidenta de la sección de NP del CPEPR indicó que, en primera instancia, el profesional de enfermería conjuntamente con el médico vinculado mediante acuerdo colaborativo.
El presidente de la Comisión fue enfático al señalar que el proceso de vistas públicas se extenderá ya que, a pesar de lo aprobado por el Senado, el secretario del DS, afirmó que de no atenderse las enmiendas que presentó su agencia, recomendará que la medida no sea aprobada.
“Nosotros tenemos preguntas todavía. La pregunta que le hice y le hizo el compañero Héctor Ferrer, de que si no se aceptan esas enmiendas que trajo a la Cámara, no va a recomendar la aprobación del proyecto. Eso para nosotros es muy importante, porque tanto esfuerzo que podamos hacer y crear una falsa expectativa de que un proyecto que se aprobó en la Cámara oportunamente sea vetado”, planteó el representante Rodríguez Aguiló.
Otro de los puntos que trajo preocupación al legislador es que el proyecto permite que el NP firme un contrato con un médico “y lo que establezca ese contrato según la ley es lo que puede ejercer, por consiguiente, podemos tener múltiples acuerdos y contratos en Puerto Rico con diferentes médicos y NP y no vamos a tener una práctica estandarizada”.
También fue objeto de controversia la posibilidad de que los NP puedan abrir su práctica en una oficina aparte del médico con el que firmó un acuerdo colaborativo, para atender los pacientes que le refiera el galeno, pero sin la supervisión directa de este. “Este punto tenemos que aclararlo”, sentenció el representante por acumulación.
“En el proyecto se habla de los artefactos que ellos podrían recetar, pero aquí nadie me pudo hablar de una definición clara, por lo que tenemos que asegurarnos qué tipo de artefactos son los que se pueden autorizar, que los NP puedan prescribir”, añadió Rodríguez Aguiló.
“Queremos asegurarnos, esta es la primera vista y vamos a estar trabajando de forma extensa este proyecto. El próximo que será citado será la Junta Examinadora de Enfermería, porque nadie me pudo contestar qué reválida van a dar o qué han ofrecido para los NP, quién confecciona esa reválida, no se pudo ofrecer estadísticas acerca de cuántos aprueban la misma y el número de casos de impericia que han ocurrido” dijo el legislador.
Durante los trabajos de esta audiencia pública participaron los representantes José “Cheito” Hernández Concepción, Wanda Valle Correa, Héctor Ferrer Santiago, y Pedro “Pellé” Santiago Guzmán.















