Después de más de veinte años trabajando en comunicación y mercadeo digital, la puertorriqueña Malena Noguera decidió poner en palabras una experiencia que muchas personas reconocerán: terminar el día tras cumplir con múltiples responsabilidades sin haber tenido un momento para reconocer cómo se sienten. De esa reflexión nace El arte sagrado de pausar, su primer libro, escrito, diseñado e impreso en Puerto Rico.
La autora, guía certificada de Terapia de Bosque y fundadora de Bienestar en el Bosque, entrelaza memorias, poemas e invitaciones prácticas para explorar las pausas que elegimos y aquellas que llegan sin pedir permiso. La obra se presentó el pasado 17 de octubre en Casa Raíz, en la finca de su familia, al pie de El Yunque en Naguabo.
«La naturaleza y el yoga me invitaron a pausar. Al hacerlo, empecé a reconocer cuánto vivía respondiendo a tareas y exigencias que muchas veces yo misma me imponía», explica Noguera.
Uno de los episodios que recoge el libro ocurrió tras el huracán María. Cuando finalmente regresó la electricidad a su calle, su hija lloró y expresó: «porque ya no vamos a ver más a los vecinos». El recuerdo abre una reflexión sobre los encuentros que surgieron durante la emergencia y aquello que puede perderse al recuperar la rutina.
A esa vivencia le siguen poemas como «Impermanencia» y una invitación a pararse descalzo sobre la tierra para buscar sostén en medio de la incertidumbre. En otro pasaje, Noguera vuelve a su infancia y al impulso de cerrar todos los morivivís a la vez. Años después, el gesto se transforma: tocar uno solo y observar, sin prisa, cómo se cierra y vuelve a abrirse.
Estas escenas cotidianas dan forma a una obra que puede leerse de principio a fin o abrirse en cualquier poema o invitación. Su propuesta reconoce que pausar también puede significar moverse, escribir, crear o escuchar con atención.
«No ofrezco un método ni prometo nada», escribe la autora, quien deja abiertas las invitaciones para que cada persona se acerque a ellas desde sus propias circunstancias.
«En medio de tanto ruido, la pausa consciente puede ofrecernos un respiro: oír cantar a los pájaros, sentir la arena entre los dedos de los pies, tomar un café con calma, mirar a los ojos a quien escuchamos o darnos un momento para también escuchar nuestro interior. Las responsabilidades seguirán siempre ahí, pero merecemos hacerle espacio a la vida que ocurre mientras las atendemos», añade.
La publicación también reúne trabajo creativo y producción local. El diseño, a cargo de Edna Isabel Acosta, acompaña los textos con fotografías de naturaleza, mientras que la impresión se realizó en Model Offset Printing, en Humacao.
El arte sagrado de pausar está disponible en www.bienestarenelbosque.com.














