Especialistas en comportamiento canino alertan a los dueños de mascotas en la isla sobre una práctica común que podría estar afectando negativamente la salud emocional de los perros: limitar los paseos a caminatas rápidas únicamente para que hagan sus necesidades.
De acuerdo con expertos, el paseo no debe verse como una rutina mecánica, sino como una experiencia integral que impacta tanto la salud física como mental del animal. “Los perros son seres sociales por naturaleza. Durante el paseo no solo caminan, también interactúan, exploran y procesan información de su entorno”, explican Alexandra H
Hernández, señala que el olfato es el sentido más desarrollado de los perros y que, a través de este, “pueden leer lo que ocurre a su alrededor”. En ese sentido, cada olor representa una fuente de información clave que les permite entender su entorno, reducir el estrés y sentirse seguros.
La entrenadora canina coincide en que no es la duración del paseo lo que determina su efectividad, sino la calidad de la experiencia. Un recorrido largo, pero sin pausas para olfatear o explorar, puede resultar contraproducente. “Un perro que camina durante una hora sin detenerse no necesariamente está disfrutando; simplemente está siguiendo una ruta”, sostiene Hermandez.
En contraste, un paseo más corto que permita al animal moverse con cierta libertad, detenerse a investigar su entorno y socializar, puede ser mucho más beneficioso. Este tipo de experiencia fomenta la estimulación mental, fortalece la confianza y contribuye al equilibrio emocional del perro.
Además, limitar el paseo a una caminata apresurada puede provocar frustración en la mascota. Entre las señales de malestar más comunes se encuentran la ansiedad, la hiperactividad, el comportamiento destructivo o el lamido excesivo.
En Puerto Rico, donde cada vez más familias integran mascotas como parte de su núcleo, los especialistas exhortan a repensar la manera en que se realizan los paseos diarios. “No se trata solo de sacar al perro a caminar, sino de permitirle vivir el mundo a su ritmo”, concluyen.
Recomiendan incorporar momentos de calma, exploración y juego durante el paseo, convirtiéndolo en una experiencia enriquecedora que contribuya al bienestar integral de las mascotas.













