La temporada de huracanes en la cuenca del Atlántico comenzó oficialmente este 1 de junio con pronósticos que apuntan a una actividad ciclónica inferior al promedio histórico, según estimaciones de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) y de la Universidad Estatal de Colorado (CSU).
La NOAA informó que existe un 55% de probabilidad de que la temporada 2026 se mantenga por debajo de lo normal, un 35% de que registre una actividad cercana al promedio y apenas un 10% de que supere los niveles habituales.
De acuerdo con el pronóstico, entre ocho y 14 tormentas tropicales podrían recibir nombre durante los próximos meses. De estas, entre tres y seis alcanzarían la categoría de huracán, mientras que entre uno y tres podrían convertirse en huracanes mayores, con vientos sostenidos superiores a las 111 millas por hora.
La Universidad Estatal de Colorado coincidió con esta proyección al señalar que la temporada será “algo inferior al promedio”. Sus investigadores estiman la formación de 13 tormentas con nombre, seis huracanes y dos huracanes mayores.
El investigador y especialista en meteorología tropical Phil Klotzbach explicó que las condiciones atmosféricas actuales muestran similitudes con las temporadas de 2006, 2009, 2015 y 2023.
“El equipo pronostica que la actividad ciclónica de 2026 será aproximadamente el 75% de la temporada promedio registrada entre 1991 y 2020”, indicó el científico.
Menor riesgo, pero sin bajar la guardia
Aunque los pronósticos reflejan una actividad reducida, los expertos enfatizan que esto no elimina la posibilidad de impactos significativos en zonas costeras del Atlántico y el Caribe.
Según la CSU, existe un 32% de probabilidad de que un huracán mayor impacte la costa de Estados Unidos, cifra inferior al promedio histórico de 43%. Para la costa este estadounidense y la península de Florida, la probabilidad se estima en un 15%, mientras que para la costa del Golfo alcanza un 20%.
En el Caribe, la posibilidad de que un huracán mayor afecte la región se sitúa en un 35%, por debajo del promedio histórico de 47%.
Los especialistas atribuyen gran parte de esta disminución en la actividad prevista al posible fortalecimiento del fenómeno climático de El Niño, que suele generar condiciones menos favorables para la formación y desarrollo de ciclones tropicales en el Atlántico.
“Aunque El Niño generalmente reduce la actividad ciclónica en la cuenca atlántica, aún existe incertidumbre sobre cómo evolucionará la temporada”, advirtió el director del Servicio Nacional de Meteorología de Estados Unidos, Ken Graham.
El funcionario recordó que basta un solo sistema para provocar pérdidas humanas y millonarios daños materiales.
Lista de nombres para la temporada 2026
Los ciclones tropicales que se formen en el Atlántico durante este año recibirán, en orden, los nombres:
Arthur, Bertha, Cristobal, Dolly, Edouard, Fay, Gonzalo, Hanna, Isaias, Josephine, Kyle, Leah, Marco, Nana, Omar, Paulette, Rene, Sally, Teddy, Vicky y Wilfred.
La lista es preparada por la Organización Meteorológica Mundial y se reutiliza cada seis años, excepto cuando algún nombre es retirado debido al impacto devastador de una tormenta o huracán.
La temporada de huracanes del Atlántico se extenderá hasta el próximo 30 de noviembre.
Recomendaciones de preparación
Las autoridades exhortan a la ciudadanía a prepararse con anticipación y no esperar a que se emitan avisos de tormenta o huracán.
Entre las principales recomendaciones figuran:
- Mantener un kit de emergencia con agua, alimentos no perecederos, linternas y baterías.
- Tener disponibles medicamentos esenciales para al menos siete días.
- Proteger documentos importantes en formato digital o dentro de bolsas impermeables.
- Identificar las áreas más seguras dentro de la vivienda.
- Revisar techos, puertas y ventanas antes de cualquier amenaza ciclónica.
- Mantener combustible suficiente en los vehículos.
- Contar con radios de baterías y cargadores portátiles.
- Elaborar un plan familiar de comunicación y evacuación.
- Conocer la ubicación de refugios cercanos.
- Informarse únicamente a través de fuentes oficiales.
- Evitar transitar por zonas inundadas.
- Incluir a las mascotas en los planes de emergencia.
Las agencias meteorológicas continuarán monitoreando las condiciones atmosféricas y emitirán actualizaciones periódicas durante toda la temporada.













