Durante la segunda jornada de la Convención 2026 de la Cámara de Comercio de Puerto Rico (CCPR), se reconocieron a las empresas familiares como uno de los principales pilares de la economía puertorriqueña. Los líderes empresariales coincidieron en la necesidad de fortalecer este sector mediante políticas públicas, procesos efectivos de sucesión y estructuras de gobernanza que aseguren su permanencia a través de las generaciones.
“Los negocios de familia son quienes sostienen la economía del País. Son empresas que generan empleos, reinvierten en nuestras comunidades y demuestran un compromiso genuino con el desarrollo de nuestra gente. Detrás de cada empresa familiar hay generaciones de esfuerzo, sacrificio y visión que han contribuido a la estabilidad económica de nuestras regiones. Por eso, es fundamental reconocer su aportación y crear las condiciones necesarias para que puedan crecer, innovar y trascender de una generación a otra”, expresó la presidenta de la Cámara de Comercio de Puerto Rico, la Lcda. Margaret Ramírez Báez.
Durante el primer panel, Manuel Morales Jr., presidente del Comité de Negocios de Familia de la CCPR, enfatizó que ha llegado el momento de reconocer al empresario puertorriqueño como una prioridad dentro de la planificación económica del País. “Los negocios de familia son instituciones profundamente humanas, donde los valores, la historia, la cultura y las lealtades familiares se entrelazan con el riesgo y las estrategias empresariales. Debemos colocar a estos empresarios en el centro de nuestra estrategia de desarrollo económico y convertirlos en parte integral de la política pública”, sostuvo Morales.
Asimismo, destacó que uno de los principales desafíos que enfrentan estas organizaciones es la comunicación familiar. “Muchas empresas no desaparecen por factores económicos, sino por la falta de comunicación entre sus miembros. Además, los hijos no deben sentirse obligados a convertirse en sucesores; el relevo generacional debe surgir del interés, la preparación y el compromiso”.
La sucesión empresarial fue uno de los temas centrales de la discusión. Los panelistas coincidieron en que preparar a las nuevas generaciones resulta fundamental para garantizar la continuidad de las empresas y fomentar que permanezcan invirtiendo y creando oportunidades en Puerto Rico.
Por su parte, Marco J. Texidor, vicepresidente ejecutivo de B. Fernández Holdings, destacó la importancia de establecer reglas claras de gobernanza para asegurar la continuidad de las empresas familiares. Entre las medidas implementadas en su organización mencionó la adopción de reglamentos corporativos que establecen requisitos de preparación académica y experiencia para los miembros de la familia interesados en ocupar puestos de liderazgo, así como políticas relacionadas con la participación accionaria y el retiro de directivos.
Igualmente se mencionó la importancia de que las nuevas generaciones conozcan la historia de sus empresas, entiendan sus operaciones y ganen la confianza y credibilidad de quienes forman parte de la organización. También la necesidad de que no todos los miembros de la familia tienen que integrarse a los negocios familiares y que el desarrollo del talento humano debe ser una prioridad para todas las empresas, incluyendo a los hijos de los fundadores.
Mientras, Ramón Pérez Blanco, CEO de Fulcro Insurance, describió a las empresas familiares como una verdadera ancla del desarrollo económico puertorriqueño. “Celebramos la llegada de grandes empresas al País, pero la realidad es que la mayoría de los negocios que impulsan nuestra economía son empresas familiares como las nuestras. El reto de la segunda generación es preguntarse constantemente cómo añadir valor a sus accionistas y garantizar la sostenibilidad de la organización”, expresó.
La jornada también incluyó una conferencia magistral a cargo del politólogo, autor y conferencista internacional Agustín Laje. “Un sistema económico eficiente es donde se puedan satisfacer las necesidades de la población. Se necesita tener información de qué tengo que producir, cómo, cuándo y cómo. Además de que hay que saber cómo incentivo a la gente para lograrlo. Buscar medios para volver más eficiente y productiva mi operación. Contar con comité de expertos para dar respuestas”, sostuvo Laje.
Finalmente, la presidenta de la CCPR le otorgó el Premio Especial de la Presidenta a Sebastián Negron, exsecretario del Departamento de Desarrollo Económico y Comercio, por el trabajo y apoyo brindado a favor del ecosistema empresarial de Puerto Rico.














