Las vistas públicas del Senado sobre el vertedero de Carolina sacaron a la luz que el proceso administrativo del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) está viciado y plagado de irregularidades y, se demostró que no hay un permiso final y firme, denunció el ingeniero Luis Rivera Ortiz, presidente de Hacienda Campo Rico y la Caribbean Golf Academy, colindantes afectados de la instalación.
Rivera Ortiz expresó que el oficial examinador del caso, Luis E. González Ortiz, admitió en vistas públicas de la Comisión de Turismo, Recursos Naturales y Ambientales del Senado, que para emitir el informe favorable a la recomendación del permiso, solamente tomó en consideración la información del proponente—el Municipio de Carolina —y de los técnicos del propio DRNA y, descartó toda la información de la oposición.
“Como presidente de un negocio ecoturístico, yo siento una frustración enorme de que el DRNA, que es la agencia custodia de la Política pública ambiental de Puerto Rico haga un proceso administrativo investigativo que descarte toda la información que brindamos los ciudadanos y las comunidades en vistas públicas y que aquí nadie se alarme ni se escandalice”, sostuvo Rivera Ortiz. “Bajo juramento del Senado, el oficial examinador aceptó que no se consideró todo el cúmulo de información que presentamos. Eso es lo que le están haciendo a las comunidades de este país, a todo el que se ve afectado por determinada situación y, luego, se jactan de decir que cumplieron con la participación ciudadana. Es una farsa”, añadió.
En la vista pública efectuada el pasado jueves, el oficial examinador del caso dijo a preguntas de los senadores Marissa Jiménez, Ángel Toledo, Héctor Joaquín Sánchez, María de Lourdes Santiago y Eliezer Molina: “yo tengo que aceptar la recomendación del Comité Técnico (del DRNA), no puedo apartarme de eso”. Fue más lejos al decir que no tenía pericia técnica sobre el tema.
Poco después cuestionado por la senadora Santiago respondió que en el proceso administrativo de carácter “investigativo” se limitaba a recopilar las ponencias, que no podía cuestionar las conclusiones del Comité Técnico del DRNA citando el Reglamento número 57.17 en la sección 93.06, aunque admitió que el documento no lo prohíbe.
“Aquí se ha demostrado que el proceso es irregular y que el permiso de operación del vertedero no es final ni firme, no existe. Ahora, el DRNA tiene que responder, volver a hacer vistas y emitir una decisión final según dictaminó el Tribunal Apelativo”, sostuvo el empresario.
Recalcó que como parte del proceso de permiso no se ha hecho Declaración de Impacto Ambiental aún cuando hay un área nueva impactada, que es la llamada Zona de Amortiguamiento, a donde se quiere expandir el vertedero.
Esa zona de amortiguamiento es parte de la zona kárstica y del Área del Plan Especial del Bosque de Piñones. Allí se ha documentado la existencia de un acuífero, sumideros, mogotes, cuevas, petroglifos, humedales y especies en peligro de extinción como el Coquí Llanero.
“Nos preocupa también que el Municipio de Carolina no tome en cuenta el sentir de la comunidad, los ciudadanos y tampoco cuestione lo que hace el contratista operador del relleno sanitario. Los lixiviados de la basura están llegando a importantes recursos naturales del área de amortiguamiento. El Municipio debería supervisar lo que hace su contratista”, puntualizó Rivera Ortiz.
Mencionó que el 24 de junio de 2024, el Oficial de Inspección y Cumplimiento Ambiental de la División de Cumplimiento de Desperdicios No Peligrosos del DRNA, documentó múltiples hallazgos que se llevaron ante la atención del alcalde José C. Aponte Dalmau.
“Al momento de la inspección se pudo observar la presencia de acumulación de lixiviados, lo cual indica que no se está operando y manteniendo de forma apropiada, en todo momento, el SRS y los sistemas de tratamiento y control. Además, no se proveen los sistemas esenciales para una operación limpia. Tampoco tienen un programa continuo y efectivo de vigilancia para controlar los brotes de lixiviados y prevenir la contaminación de aguas superficiales y subterráneas”, reza el informe de 10 páginas bajo el título de Notificación de Deficiencias del Sistema de Relleno Sanitario de Carolina tras una querella ciudadana.
El presidente de la Hacienda Campo Rico y de la Caribbean Golf Academy reiteró que no se opone a la operación del vertedero siempre que cumpla con las leyes y reglamentos, pero sí objeta la expansión a zona la de amortiguamiento como pretende el Municipio por su alto valor ecológico y porque afecta su negocio ecoturístico.













