Por Francheska Matos
Líder de Suscripcion, Seguros Maritimos
En Puerto Rico, el mar es la vía por la que llega la gran mayoría de lo que consumimos. Más del 80% de los bienes que forman parte de nuestra vida diaria dependen del transporte marítimo. Esta realidad convierte a la carga marítima en un componente esencial de nuestra economía y, al mismo tiempo, en un punto vulnerable que muchas veces se subestima.
Cada contenedor que llega a la isla representa cadenas de suministro activas, empleos sostenidos y negocios que continúan operando. Sin ese flujo constante, la actividad económica se vería seriamente afectada. Sin embargo, transportar bienes por mar implica riesgos que van en aumento en el contexto global actual.
La incertidumbre geopolítica, como la situación actual en el Estrecho de Ormuz, ha demostrado cuán frágiles pueden ser las rutas marítimas internacionales. A esto se suman fenómenos climáticos cada vez más intensos y frecuentes, así como el aumento en los costos de combustible y logística. En este escenario, cada envío enfrenta posibles interrupciones, daños, pérdidas o retrasos que pueden tener consecuencias significativas para cualquier empresa.
Ante este panorama, el seguro de Ocean Cargo se convierte en una herramienta estratégica. Es el respaldo que permite a importadores y exportadores operar con mayor confianza en medio de un entorno impredecible. Un solo incidente en tránsito puede traducirse en pérdidas millonarias, afectar la continuidad de un negocio o impactar la disponibilidad de productos en el mercado local. Contar con una póliza adecuada mitiga estos riesgos y brinda estabilidad en momentos de incertidumbre.
Firmas globales con amplia experiencia en gestión de riesgos, como Chubb, han destacado la importancia de fortalecer las estrategias de protección de carga en un entorno cada vez más volátil, donde la anticipación y la preparación marcan la diferencia entre la interrupción y la continuidad.
Más allá de la protección financiera, asegurar la carga es una decisión que fortalece la resiliencia empresarial. Permite planificar con mayor certeza, responder con agilidad ante imprevistos y mantener el flujo de bienes que sostiene nuestra economía. En una isla donde cada envío tiene un impacto directo en la vida cotidiana, esta protección adquiere una dimensión aún más relevante.
Hoy más que nunca, proteger la carga marítima es proteger el futuro de Puerto Rico. Es una inversión en continuidad, en seguridad y en la capacidad de seguir avanzando, incluso frente a lo inesperado.















