La Policía de Puerto Rico destacó hoy la trayectoria y el impacto social de la Liga Atlética Policiaca (LAP), una iniciativa que por más de ocho décadas ha servido como pilar en la formación integral de miles de niños y jóvenes en la isla.
El superintendente de la Policía, Joseph González, expresó que “La Liga Atlética Policiaca ha sido, por 83 años, uno de los pilares más sólidos de prevención de la Policía de Puerto Rico. A través de su labor, impactamos vidas, guiamos a nuestra juventud y sembramos valores que fortalecen la seguridad y el futuro de nuestras comunidades”.
Por su parte el teniente, Héctor Ayala director de LAP destacó que “La Liga Atlética, representa el compromiso genuino de nuestra uniformada con la prevención, la educación y el desarrollo de nuestra juventud”, expresó el teniente Héctor Ayala, director de la LAP.
Desde sus inicios, la LAP ha enfocado sus esfuerzos en atender a niños y jóvenes entre las edades de 7 a 17 años, ofreciendo una amplia gama de actividades educativas, deportivas, recreativas y culturales. Estas iniciativas promueven valores esenciales como el civismo, la empatía, la disciplina, el respeto a la diversidad, el compromiso y el trabajo en equipo.
Hoy día, la matrícula de la LAP alcanza aproximadamente 5,400 integrantes, reflejando un crecimiento sostenido. Como parte de su enfoque, la Liga Atlética Policiaca cuenta con dos capítulos especializados en el municipio de Aguadilla dirigidos a jóvenes con síndrome de Down y autismo con la misión de brindar oportunidades a todos los sectores de la juventud.
Asimismo, se reconoció la labor de la agente Catherine Hernández, distinguida como agente femenina del año 2025, por su compromiso y dedicación al desarrollo de los jóvenes participantes. De igual forma, se destacó a la reina estatal de la LAP, Sheylianis Rivera Huertas, de 16 años, quien junto a su agente enlace, César Cruz Molina, del capítulo de Carolina Norte, representa los valores y el liderazgo que promueve la organización.
La Liga Atlética Policiaca continúa consolidándose como una herramienta efectiva de prevención y desarrollo social, promoviendo alternativas positivas para la juventud y fortaleciendo los lazos entre la Policía y las comunidades.













