En un nuevo paso hacia la recuperación de la infraestructura católica en Puerto Rico, líderes de Catholic Extension Society, la Diócesis de Arecibo, representantes del programa de recuperación y autoridades locales, celebraron la colocación de la primera piedra de dos importantes proyectos de reconstrucción que fortalecerán tanto la misión pastoral como el servicio comunitario de la Iglesia en la zona norte de Puerto Rico.
“Hoy celebramos mucho más que el inicio de dos proyectos de reconstrucción. Celebramos un hito para la Iglesia y para Puerto Rico al restaurar un hogar que brinda albergue, protección y esperanza a algunos de los miembros más vulnerables de nuestra sociedad: niños y niñas que han sido víctimas de maltrato, negligencia o abandono. Asimismo, nos llena de alegría dar inicio a la restauración de la histórica Catedral San Felipe Apóstol de Arecibo, un símbolo del corazón de esta ciudad que ha sido, por generaciones, centro de la vida comunitaria y hogar espiritual de nuestros fieles. Esta Catedral es un orgullo y un monumento que representa la fe inquebrantable de todos los arecibeños y puertorriqueños”, expresó el Monseñor Alberto Arturo Figueroa Morales, obispo de la Diócesis de Arecibo.
Walmer Martínez, representante de la Oficina Católica Principal de Recuperación en Puerto Rico y encargado de la supervisión de todos los proyectos, señaló: “Cada uno de estos proyectos refleja la resiliencia de nuestras comunidades mientras continuamos avanzando en este proceso de recuperación a largo plazo. Nos honra contribuir a fortalecer la capacidad de la Iglesia para continuar su misión pastoral, caritativa y comunitaria, sirviendo a quienes más lo necesitan.”
Por su parte, la directora ejecutiva interina de la Oficina Central de Recuperación, Reconstrucción y Resiliencia (COR3), María Marín expresó que “anunciar el comienzo de un proyecto significa que la planificación, la colaboración y la inversión que por tanto tiempo se ha llevado a cabo se transforma en acciones que benefician a nuestras comunidades. Este proyecto es mucho más que la restauración de una estructura es la preservación de un patrimonio histórico, cultural y espiritual que ha acompañado a generaciones de puertorriqueños. Por eso, agradecemos profundamente a la Diócesis y a todos los colaboradores que han trabajado con dedicación para hacer posible el comienzo de esta importante obra”.
Estas iniciativas forman parte de un esfuerzo más amplio para fortalecer la infraestructura de la Iglesia Católica en Puerto Rico y prepararla para responder mejor ante futuros desastres naturales. Al mismo tiempo, contribuirán significativamente a la economía local mediante la creación de empleos y la inversión en comunidades que dependen de estas instituciones para servicios espirituales, educativos y de apoyo social.
Uno de los proyectos será el Hogar Infantil Santa Teresita del Niño Jesús, institución sin fines de lucro que desde 1999 ha brindado albergue, protección y esperanza a más de 600 niños y niñas de todo Puerto Rico que han sido víctimas de maltrato, abandono o removidos de sus hogares.
Con una inversión aproximada de $1,000.000, las mejoras incluyen pintura interior y exterior, reemplazo y mejoras de la cubierta de techo, trabajos de impermeabilización, reparación de la verja perimetral y sustitución de luminarias interiores. Los trabajos, que se extenderán por aproximadamente seis meses, generarán 18 empleos directos e indirectos.
La obra estará a cargo de Nieves & Nieves Engineers and Contractors, Inc., bajo la dirección de María E. Nieves como contratista, con la gerencia del proyecto a cargo de Axel G. Torres de Consertus y la inspección de Joseú Torres de JTO Engineers. El Hogar Infantil Santa Teresita del Niño Jesús ha recibido además apoyo económico de Dorado Cares.
La segunda obra será la restauración de la histórica Catedral San Felipe Apóstol, junto a la Capilla San Juan Evangelista y la Parroquia Nuestra Señora del Carmen, tres importantes templos que forman parte del patrimonio religioso y cultural de la región.
Con una inversión de $3.78 millones, el proyecto contempla reparaciones y mejoras dirigidas a restaurar las instalaciones a su condición previa al paso del huracán María. Entre los trabajos se incluyen pintura interior y exterior, impermeabilización, restauración de paredes, reemplazo de ventanas y puertas, reparación de verjas perimetrales, sustitución de luminarias y reemplazo de dos retablos de madera. Las obras generarán aproximadamente 56 empleos directos e indirectos y se desarrollarán durante un período estimado de un año y medio.
El proyecto será ejecutado por Building Preservation Material Technologies, Inc., bajo la dirección del contratista José R. Gaya, diseño por Adorno Arquitectos, con la gerencia de Axel G. Torres de Consertus y la inspección de Viviana Hernández de EAS Associates.
Estas obras forman parte del magno proyecto de recuperación y reconstrucción de la Iglesia Católica en Puerto Rico que inició en marzo de 2025 en la Catedral Metropolitana y Basílica Menor de San Juan Bautista en el Viejo San Juan, se estima que tomará de 5 a 7 años en ser completado y reforzará edificios de la Iglesia Católica para brindar mayor refugio y seguridad para salvar vidas ante futuros desastres. El proyecto generará cerca de 7,000 empleos, directos e indirectos, y fortalecerá la infraestructura católica, permitiendo una mayor atención espiritual y caritativa en una isla donde casi el 45% de la población vive en pobreza.
Para obtener más información sobre el programa de recuperación de la iglesia católica y las formas de apoyar los esfuerzos en curso para la recuperación de Puerto Rico, visite catholicextension.org/puertorico.
Acerca de Catholic Extension Society
Fundada en 1905, Catholic Extension Society trabaja en solidaridad con las personas en las regiones más pobres de Estados Unidos para fortalecer comunidades de fe católicas vibrantes y transformadoras. Para más información, visite www.catholicextension.org, síganos en Facebook en facebook.com/catholicextension o en Twitter en @CathExtension.














